lunes, 18 de febrero de 2013

Stephen Chbosky



The Perks of Being a Wallflower es un libro para y sobre adolescentes que volvió a ponerse de moda en Estados Unidos el año pasado por la película que el propio Stephen Chbosky se encargó de dirigir.

Un libro curioso y ameno en el que revolotean los recuerdos de muchos clásicos parecidos. De hecho, cuando lo leía no podía quitarme de la cabeza El guardián entre el centeno (aunque también pensaba en Forrest Gump).

Es muy difícil escribir sobre la época más difícil de nuestras vidas. El paso de la infancia al mundo adulto no ha sido nunca un camino de rosas. Ni en Estados Unidos, ni en la selva del Amazonas.

En este caso, Chbosky utiliza buenos recursos. Desde un punto de vista formal, el género epistolar. Aunque estas no sean las penas del joven Charlie. Desde un punto de vista narrativo, el primer curso del protagonista en el instituto. Un año de descubrimientos de todo tipo. Y desde un punto de vista general, la sencillez y la cercanía al narrar algo por lo que todos hemos pasado. Bastante complicada es la vida a esa edad como para utilizar fuegos artificiales al contarla.

jueves, 14 de febrero de 2013

C’était un rendez-vous



Una madrugada de agosto de 1973, las calles de París fueron testigo de la grabación de un cortometraje muy especial. El director Claude Lelouche, gran aficionado a los coches, había decidido grabar una historia sencilla: un hombre vuela por las calles de la ciudad para llegar a la cita que tiene con su chica. Así de sencillo.

El corto fue grabado sin permisos, sin ningún tipo de efectos (aunque el sonido es de un Ferrari, y no del Mercedes con el que se corrió) y en tiempo real. Es decir, una locura en la que Lelouch se arriesgaba a tener un accidente. Pero no era una hazaña simplemente gratuita. Como él mismo dice, si no hubiera una chica esperando al final, el corto no tendría sentido.


Anécdotas del corto:
  • El film es un plano secuencia que dura lo que duraba uno de los rollos de película de la época.
  • El conductor es el propio director Claude Lelouche. Y utilizaron su coche, un Mercedes-Benz 450SEL 6.9.
  • La chica que le espera al final era su mujer, Gunilla Friden.
  • El corto comienza en porte Dauphine y termina delante de la basílica del Sacré-Cœur, en Montmartre. El recorrido pasa por el Arco de Triunfo, los Campos Elíseos, la plaza de la Concordia, el Louvre, la plaza de la Ópera y el Moulin Rouge.
  • Lelouch sólo tuvo que alterar el recorrido sobre la marcha en una ocasión, casi al final, al ver que un camión cerraba una calle.
  • La velocidad máxima a la que llega el coche es a 220 kilómetros por hora.
  • Según contó después el director, el jefe de policía que le retiró el carnet se lo devolvió al cabo de unos pocos segundos. “Me han dicho que le retire el carnet, pero no por cuanto tiempo. Mis hijos adoran su corto.”
  • Treinta años más tarde, Claude Lelouch repitió la experiencia mientras le hacían una entrevista. Aunque la idea era ir dando un paseo tranquilo, Lelouch volvió a hacer alguna de las pirulas del corto original.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Música y videos - Beginners (Slow Club)


Cuando un actor interpreta a un personaje famoso, siempre es difícil salir de la piel prestada y encontrar nuevas almas postizas. En el caso de Daniel Radcliffe no será porque el chaval no lo intenta. Y con ganas.

Primero se dedicó al teatro. Luego ha hecho películas muy alejadas del género que le vio nacer. Y hace poco ha estrenado una pequeña serie de televisión basada en los relatos de Mikhail Bulgakov. Incluso les echó una mano el año pasado a los chicos de Slow Club con este video. E hizo un trabajo magnífico poniéndole cara a una canción triste y melancólica. Para momentos de bajón (sobre todo llevando esa camisa).


And in a moment it all came to this
The time it took for your muscles to grow and grip
Of all the things I’ve heard
Why’d it have to be these words?

And in a second I’ll be gone and you won’t have to think
I got enough to keep me going, keep me from the brink
As your bones grew
Why did you become you?
Become you?

Oh, I’ve told you, oh, to be older
You know I’m right
I’m right

You know these moments, they take years to pass
You gotta be coping, gotta be hoping the hands fly by fast
You call this true
Why did you become you?
Become you?

See the sun rise now, this has to end
Don’t let it be the one to walk us home again
And you know you haven’t got all the answers
If you did you would be screaming them out
And I know I haven’t got all the answers,
If I did I would be screaming them out, screaming them out

And in a moment it all came to this
The greatest book you ever read came from my favorites list
Of all the things to lose,
it’s you I choose.

Oh, I told you, oh, to be older,
You know I’m right
I’m right

Keep breathing, keep breathing
Find a scheme you believe in

lunes, 11 de febrero de 2013

Duelos de cine


Hay gente que vive para demostrar que es mejor que los demás. Gente acomplejada que, en lugar de disfrutar de sus dones, pisan a otros para poder creerse por encima de ellos. Los pobres.

Los duelos han marcado a todas las culturas desde que el mundo es mundo. Aquiles ya usaba a Héctor para apagar su sed de venganza. Y lo desafiaba en un combate personal, uno contra otro, que es lo que diferencia un duelo de una batalla o una competición.

Desde el principio el cine vivió en gran parte gracias a los duelos. Los de los pistoleros llenaron las pantallas muy temprano. Quizás por eso, las películas del Oeste se parecen a las obras de la Grecia clásica.

Pero además de duelos sangrientos, el cine también ha mostrado unos en los que lo que hay que demostrar es quién la toca mejor. Duelo de pianos, como el de La leyenda del pianista en el océano. Duelo de banjos, como en Deliverance, el más mítico de todos. O duelo de guitarras después de haber vendido el alma al diablo en un cruce de caminos, como el de Crossroads.




viernes, 8 de febrero de 2013

Versiones - casas animadas


Versiones en plan visual. O cómo conseguir que edificios de Oslo y Suiza sigan el ritmo de la música.

Para empezar, un ejemplo de pop suave y fresco. Fresco sobre todo porque viene del norte. De Noruega para ser exactos. El caso es que los chicos de Cold Mailman se lo curran de verdad. Sobre todo los videos.

Hace poco han sacado un adelanto de su tercer álbum. Las imágenes (y la música) de My Recurring Dream han corrido como reguero de pólvora por las redes sociales. Y lo cierto es que merecen la pena.

En 2011 años sacaron otro video de los que dejan huella. Time Is Of The Essence, del álbum Relax, The Mountain Will Come To You (también se curran los títulos) es un ejercicio visual que me recuerda mi infancia.

De pequeño me quedaba fascinado por las lucecitas que subían y bajaban en los primeros sintetizadores digitales. Esto es lo mismo en plan cool.


Por otra parte, a finales del año pasado, el grupo francés de creación visual NOTsoNOISY le dio también vidilla a un edificio. Pero esta vez lo hizo por las bravas, sin efectos especiales ni ordenadores. Sólo con la ayuda de un grupo de personas que abrían las ventanas con un cronómetro en la mano, logrando un efecto curioso y divertido.